D&D 5e
Hay un camino que cruza el bosque, unas ruinas que nadie se atreve a explorar y una taberna donde alguien acaba de ofrecerte más oro del que debería por un trabajo aparentemente sencillo.
Crítico 66
Hay un camino que cruza el bosque, unas ruinas que nadie se atreve a explorar y una taberna donde alguien acaba de ofrecerte más oro del que debería por un trabajo aparentemente sencillo.
Rolemaster no es un juego para héroes de cartón piedra. Aquí, cada combate importa, cada herida deja huella y un solo golpe bien colocado puede cambiar por completo el destino de una aventura.
Advanced Dungeons & Dragons es fantasía clásica en estado puro: mazmorras olvidadas, reinos en guerra, criaturas imposibles, magia peligrosa y aventureros dispuestos a entrar allí donde nadie más se atreve.
El sol cae sobre un pueblo donde todos tienen algo que ocultar. El polvo cubre las calles, las puertas del saloon golpean con el viento y, en algún lugar, alguien está a punto de desenfundar.
Las megacorporaciones gobiernan desde rascacielos de cristal, las bandas controlan las calles y tu cuerpo puede mejorarse pieza a pieza… si puedes pagarlo.
El mar es oscuro, los dioses observan y cada hombre sabe que su destino puede estar escrito mucho antes de empuñar un arma.
La galaxia está en guerra. El Imperio extiende su dominio de sistema en sistema, la Rebelión lucha por mantener viva la esperanza y, entre ambos bandos, contrabandistas, mercenarios, pilotos y aventureros intentan encontrar su lugar entre las estrellas.
El universo es inmenso, frío y está lleno de oportunidades para quien se atreva a buscarlas. En Traveller no eres necesariamente un elegido ni un héroe destinado a salvar la galaxia: eres alguien que intenta abrirse camino entre rutas comerciales, conflictos interestelares, mundos desconocidos y trabajos que rara vez salen según lo previsto.
La galaxia está llena de héroes, villanos, cazarrecompensas, contrabandistas y usuarios de la Fuerza dispuestos a dejar su huella en una era marcada por guerras, conspiraciones y destinos extraordinarios.